Mayo 2016

 

Dificultad de encontrar equilibrio entre nuestros ingresos y nuestras actividades

Al presentar las cuentas de este pasado año 2015 nos enfrentamos con una realidad: nos faltan medios y no nos sobran proyectos. De hecho bien podríamos haber hecho el doble y nos han faltado ingresos para un 25% de lo que hemos acometido… claro que a un patrimonio como el de nuestra fundación una evolución bursátil poco favorable no nos ha acompañado.

 

A menor presupuesto más necesidad de selección y mayor dificultad de priorización

Los criterios de control de las actividades, presupuesto y recursos disponibles para las fundaciones privadas, que viene imponiendo la reglamentación vigente, nos han obligado a abandonar los, hasta ahora, tradicionales criterios de “rentas netas generadas” y a sustituirlos por “ingresos y resultados contables ajustados” (sin entrar en su especificidad técnica), lo que nos limita el presupuesto en mayor medida de lo que veníamos haciendo en nuestra ya muy larga vida y experiencia de más de medio siglo.

Los largos años de crisis económica no han ayudado: nos cercenan una parte de nuestros ingresos y, por contra, provocan un aumento de los posibles proyectos a los que dedicar nuestros recursos.

Ante esta evolución, en buena parte desesperante, seguiremos haciendo todo lo que podamos y queremos ver otra cara de la moneda.

 

Por escaso que parezca (y es), por poco que sea (y haya sido) nuestro esfuerzo y el de muchas organizaciones altruistas no resulta vano

El desarrollo, la mejora social en España y en el resto del mundo – si analizamos datos objetivos de largo recorrido (50 ó más años) – es espectacular, notabilísimo…

En España y en el resto del llamado “primer Mundo” y por pequeña que parezca la aportación de las organizaciones altruistas (privadas, eclesiásticas y de cualquier tipología) han (hemos) aportado un sensible “apaciguamiento social” a la ya casi “década de crisis”.

Los referentes materiales y también “no materiales” resultan especialmente destacables en los “Nuevos Mundos”.

 

África, Asia, América… viven. Esperanza para el Mundo. El nuevo OCCIDENTE crece en los otros continentes

Hay espacio, muchas personas valiosas y nuevas presencias: Asia con 4.500 millones de habitantes, África con 1.200 millones, América con 1.000 millones… al lado de una Europa que no llega a los 900 millones de habitantes. ¿Y el espacio de Oceanía con sólo 40 millones y 5 habitantes por Km2 frente a Europa con cerca de 40?

EL PIB de ÁFRICA crece a ritmos del 5% el de ASIA aún superior…. en tanto que el PIB de EUROPA lleva años estancado o en crecimientos simbólicos.

Lo anterior es un elemental reduccionismo pero ahí está.

Lo que – desde organizaciones altruistas, gente de misión y cooperación internacional – se ha hecho durante décadas ha sido fructífero… analizado con visión y perspectiva de largo plazo.

Por ejemplo, la visión calamitosa y catastrofista de África no es válida (por mucho, muchísimo, que quede por hacer). Si se mira atrás un siglo, cincuenta años, veinte años, el desarrollo económico, social, humano de este continente ha sido mucho mayor en términos de corrección del “gap” con los países desarrollados, en términos de comparación y de acortamiento de distancias (enormes todavía).

El mundo ya no es “eurocéntrico” y el progreso económico y espiritual del Mundo no se detiene. Está cambiando el “foco”.

Así, lo que se ha venido “moviendo” en estas “otras” regiones del Mundo durante décadas y décadas también se manifiesta fructífero… con todas las dificultades, conflictos, corrupción, desastres y problemática de gestión … eppur si muove!

Nuestros condicionantes y limitaciones presupuestarias, nos irritan, pero no nos desaniman.

 

Nuestro granito de arena ha servido y seguirá sirviendo para algo.

 

¡Contamos con ello!

 

Gerardo Salvador